En la asignatura Metodología del ELE impartida por la profesora Azahara Cuesta se pedía aplicar de forma práctica los contenidos tratados en el Tema 2. Para ello se debían visionar las grabaciones correspondientes a tres clases de tres profesores diferentes: Berta Sarralde, Jaume Batlle y Paulin Bithoga.
En los tres casos era necesario centrar la atención en observar un mismo aspecto dentro de la gestión del aula. Personalmente me pareció más interesante focalizar la observación en las técnicas de corrección en clase porque tengo la tendencia a fijarme en los errores de los alumnos más que en los aciertos. Así que tenía mucho interés en ver cómo se manejaban esos profesores en este aspecto. Después de observar y analizar las tres muestras llegué a la siguiente reflexión personal.
En los tres casos era necesario centrar la atención en observar un mismo aspecto dentro de la gestión del aula. Personalmente me pareció más interesante focalizar la observación en las técnicas de corrección en clase porque tengo la tendencia a fijarme en los errores de los alumnos más que en los aciertos. Así que tenía mucho interés en ver cómo se manejaban esos profesores en este aspecto. Después de observar y analizar las tres muestras llegué a la siguiente reflexión personal.
Reflexión personal
En esta actividad pude comprobar la importancia de la postura física del profesor en el aula para facilitar la confianza con el alumno. Me sorprendió mucho la posición de cuclillas del profesor Jaume Batlle ante el grupo. Creo que debo incorporar muchos aspectos de su metodología de enseñanza. Pienso que la postura adoptada ayudaría a mis alumnos a reducir la ansiedad y por tanto los errores.
Reconozco que no utilizo otra técnica que vi en estos vídeos para corregir y es evitar ser yo quien ofrezca la respuesta correcta. Para mí es más fácil hacerlo así pero gracias a este ejercicio me he dado cuenta que es mejor facilitar al alumno que encuentre el camino hacia la respuesta acertada. El profesor Jaume Batlle consigue corregir errores hablando muy poco. Yo, en cambio, corrijo los errores de los estudiantes hablando mucho. En mi caso, el alumno es más pasivo y yo soy más el centro de atención. Debo cambiar mi posición en la clase.
También me sorprendió ver cómo se aprovecha el trabajo en grupo, en parejas, para que sea en el propio seno del grupo donde se busque la resolución del error. Yo debo ser el guía en esa búsqueda de la respuesta acertada dentro del grupo. Finalmente, tras la observación de los vídeos detecté un uso muy reducido del adverbio de negación “no” en los tres docentes cuando corrigen. Yo lo utilizo con frecuencia en mis clases. Sin embargo, sí sobreabundan las expresiones de asentimiento ante los aciertos. En este punto también debo ser más positivo para realimentar las respuestas acertadas de mis estudiantes con más entusiasmo.
La calificación final obtenida en esta actividad fue de un 9,70. Además de obtener un buen resultado, me siento satisfecho del aprendizaje adquirido en esta asignatura ya que ha sido eminentemente práctica. Por ello he podido observar, analizar y reflexionar sobre diferentes técnicas de gestión del aula además de contrastarlas con las mías propias.

