Pasado ya el primer semestre del Máster, he tomado muestras de las siguientes cuatro asignaturas:
- Metodología de ELE
- Lingüística Textual
- Gramática Pedagógica del Español
- Adquisición de Segundas Lenguas
¿Qué ha llamado mi atención?
Estos son los cuatro aspectos que han llamado mi atención y que se corresponden con cada una de las asignaturas antes mencionadas:
- La posición y las técnicas de corrección de errores en clase
- La forma de programar una buena secuencia didáctica
- Las distintas maneras de explicar gramática sin necesidad de utilizar un vocabulario técnico
- Descubrir que no es necesario corregir errores gramaticales a los niños de corta edad .
¿Qué he aprendido?
He aprendido la importancia de la posición física en la clase para ser más próximo al estudiante y el papel del profesor como facilitador del aprendizaje a partir de los errores cometidos por los alumnos de manera que sea el propio alumno quien se percate del error y lo subsane. No es el profesor quien da la solución sino quien facilita la búsqueda de la solución por parte del alumno.
La necesidad de tener preparada una buena secuencia didáctica para cada una de las clases teniendo en cuenta aspectos como el material necesario, tiempos de duración de las actividades, formas de evaluación, tipo de actividad (grupal, individual, equipos, parejas), etc. De ello depende en buena medida la eficacia de la clase.
Hace falta un esfuerzo añadido para explicar los aspectos difíciles de la gramática de forma fácil y amena. Y eso es posible utilizando recursos como las imágenes, vídeos, ejemplos, etc. Pero hay que dedicar tiempo, como el que necesitamos para editar un video que explicara el siguiente punto gramatical "dónde hay vs dónde está".
¿Qué me falta por aprender?
Cambiar algún aspecto en la forma de enseñar durante el desarrollo de una clase se convierte en un cambio de hábitos y requiere algo de tiempo y el esfuerzo necesario para concentrar la atención en algún aspecto de la docencia que se desea mejorar.
En mi opinión debería aprender a que los alumnos descubran sus propios errores sin darles directamente la solución. Esto requiere en cierta forma la necesidad de "morderse la lengua" y prepararse para enseñar a autocorregirse.
También como docente tengo el hábito de corregir a niños muy pequeños cuando cometen errores gramaticales pero tendré que evitar esta costumbre.
Finalmente, como profesor debería ser capaz de ir siempre a dar la clase con una buena secuencia didáctica preparada de antemano. Aún hay ocasiones en las que improviso el contenido que explico por falta de preparación previa.
