lunes, 16 de diciembre de 2019

Muestra 5 - Prácticas docentes

Mi centro de prácticas docentes

Entre el 25 y el 29 de noviembre de 2019 realicé mis prácticas docentes en International House de Barcelona, en el edificio anexo de la calle Ortigosa, 10. IH fue fundada en 1972. Es un centro de enseñanza de idiomas que ofrece una amplia variedad de actividades.

Mis alumnos

En mi  aula estudiaban español un grupo internacional formado por seis jóvenes con estudios universitarios terminados (5 chicas y un chico). Las procedencias eran muy variadas: China (dos alumnas), Francia (un chico), Inglaterra, Portugal y Japón. Estaban inscritos en un curso de nivel B1.1.

Las alumnas de origen asiático mostraban menor destreza que el resto de compañeros en la expresión e interacción oral. Este hecho fue aprovechado para mezclarlas con alumnos con mayor destreza evitando así los emparejamientos donde solo hubiera estudiantes asiáticas.

Manual y otros recursos utilizados

En la clase utilicé el manual Aula 3, de la editorial Difusión. De acuerdo con el MCER, su contenido se corresponde con el nivel B1.1. Contiene una amplia variedad de actividades de comprensión, producción e interacción. Proporciona ilustraciones significativas y archivos de audio. Además, cada unidad incorpora un vídeo que está disponible en una plataforma digital.

El libro es práctico y está en la línea de los manuales de lengua más recientes que incorporan en un mismo volumen el libro del alumno, el cuaderno de ejercicios y una agenda del estudiante.

El docente dispone además del libro del profesor, de las transcripciones de todos los audios y del solucionario de los ejercicios. El libro del profesor fue de gran utilidad para preparar la programación de las clases porque incluye diferentes maneras de llevar al aula las distintas actividades de cada unidad didáctica.

Todos los materiales accesorios que realicé para preparar las secuencias didácticas se encuentran en la plataforma google drive. A medida que se van referenciando, se proporciona el enlace correspondiente.

Planificación de las sesiones

Aunque las sesiones eran de cuatro horas, todos los días empezaban con una actividad previa de feedback con la profesora. La duración era de 30 minutos. En este tiempo ella me comentaba la programación prevista del día, los materiales que iba a utilizar o el momento en el que yo iba a intervenir.

Además de informarme sobre el trabajo que haría ese día, también me pedía la programación de las tareas que yo debía llevar al aula o los materiales que había confeccionado (presentaciones, tarjetas, fotocopias, kahoots, etc.). Ella aprovechaba para comentarlos brevemente o para acordar algún cambio en mi secuencia didáctica programada.

Al finalizar cada sesión de 4 horas, y también durante media hora, la profesora me transmitía la retroalimentación necesaria de mi actuación en el aula. Durante ese tiempo yo podía tomar nota de sus sugerencias o preguntarle sobre mi forma de dar la clase. También le comentaba algunas dudas que había anotado durante el tiempo de observación en clase. Al final, la profesora me asignaba las tareas que debía realizar para el siguiente día y me proporcionaba algunas ideas sobre cómo llevarlas al aula.

A medida que pasaban los días, los tiempos que debía dedicar a enseñar en clase iban aumentando. Tanto el jueves 28 como el viernes 29 pude trabajar con los alumnos durante 1,5 horas. 

Mi reflexión sobre las clases

La programación de mis clases se iba modificando en función de algunos factores que considero de interés porque habitualmente nadie observa mi forma de enseñar y no recibo la retroalimentación que sí tuve y de forma intensa durante la semana de prácticas.

A lo largo de cinco jornadas de cuatro horas he descubierto las metodologías más actuales para enseñar utilizando el enfoque comunicativo. Previamente utilizaba mis propias estrategias para mejorar la docencia en mis clases pero sin tener una base sólida para asegurar su eficacia. En mi centro de enseñanza tampoco supervisan nuestro trabajo ni evalúan nuestra actuación docente.

Los tiempos de observación me permitieron tomar gran cantidad de notas en mis diarios de clase. Con esas anotaciones y la retroalimentación de la profesora empecé a preparar mis actuaciones teniendo en cuenta todo lo aprendido hasta el momento en las asignaturas del máster. Por ejemplo, han sido muy útiles las asignaturas de “metodología de ELE” para programar secuencias didácticas, “didáctica del léxico” para preparar la actividad de comprensión lectora titulada “los Sanfermines” y llevada al aula el miércoles 27. También pude aplicar el concepto de “coevaluación” aprendido en la asignatura de “evaluación en el aprendizaje de ELE” para corregir actividades en parejas.

A través de la retroalimentación pude ir mejorando día a día algunos aspectos que me comentaba la profesora. Listo a continuación algunos puntos:

  • Anotar en pizarra las notas que yo tomaba para corregir aspectos de la interacción oral de los estudiantes
  • Utilizar rotuladores de distintos colores para diferenciar categorías gramaticales.
  • Evitar dar la instrucción más de una vez a distintos grupos de clase. La instrucción debe darse de forma clara a todo el grupo.
  • Utilizar una posición que no intimide al alumno, sobretodo cuando está realizando una tarea de expresión oral. Es mejor estar sentado, a la altura de los estudiantes, o en cuclillas para corregir.
  • Conseguir que sean los alumnos los que lleguen a deducir por su cuenta las reglas gramaticales. 
  • La forma de hablar del profesor en un nivel B1.1 debe ser natural, utilizando un vocabulario sencillo pero evitando la pronunciación sincocapada que a veces yo utilizaba.
  • Poner en valor la retroalimentación de otros profesores en mi práctica docente como hacía mi profesora conmigo. Aprovechar sus opiniones y realizar una autocrítica o reflexión de la actividad realizada.

Muestra 8 - Seminario de prácticas

Al terminar el seminario de las prácticas docentes he podido condensar en dos palabras los dos aspectos de mejora que quiero aplicar en mi ...